Técnicas de Storytelling en nuestra metodología
Usamos historias para activar la atención, conectar con la experiencia y facilitar la transferencia al puesto. No es un adorno: es el hilo conductor que convierte contenidos técnicos en situaciones con sentido.
Estructuras breves
- ABT (Y–Pero–Por lo tanto) para contextualizar un reto.
- SCQA para introducir una pregunta guía y su respuesta.
- Datos narrativos: cifras mínimas ancladas a un personaje.
Ejemplo: “La empresa quiere reducir conflictos y mantener equipos cohesionados, pero las reuniones escalan; por lo tanto se activa mediación previa”.
Modelos y metáforas
- Story Spine / Viaje del héroe en formato corto (antes→después).
- Metáforas operativas para visualizar procesos (mapa de conversación).
- Cliffhangers al final de cada lección para mantener el interés.
Casos ramificados
- Diálogos con elecciones y feedback narrativo.
- Guiones con frases clave (qué decir / reformular / evitar).
- Checklists aplicables al puesto tras cada caso.
Micro-historias
- Historias de 90–120 s con un giro y un aprendizaje.
- Esquemas visuales (storyboards) que condensan la actuación.
- Plantillas BAB (Antes–Después–Puente) para evidenciar impacto.
Cómo se ve por dentro (flujo de un módulo)
- Arranque (1–2 min): reto con ABT.
- Demostración (3–5 min): caso con notas y foco en una habilidad.
- Práctica (4–6 min): decisiones con feedback narrativo.
- Transferencia (2–3 min): checklist + mini-reto en el puesto.
- Cierre con sentido: qué cambió y siguiente paso.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para contenidos técnicos?
Sí. Usamos arquetipos y datos narrativos para mantener rigor y hacer el contenido memorable.
¿Cuánta “dramatización” usamos?
La justa: privilegiamos la verdad operativa (lo que ocurre en el trabajo) sobre la teatralidad.
¿Se puede evaluar el impacto?
Sí: rúbricas de desempeño, analítica de decisiones y seguimiento de aplicación en puesto.